Escritoras

La novela Los divinos (Alfaguara 2018), de Laura Restrepo, está basada en un crimen horrendo ocurrido en 2016 en Bogotá; un hombre blanco, adinerado, de familia renombrada, acostumbrado a la impunidad rapta, tortura, viola y asesina a una niña de 7 años, indígena, pobre, desnutrida, desplazada. El principal valor de esta novela posiblemente es la desmitificación y deconstrucción del monstruo. La historia refuta la idea del violento machista y del femicida, como un fenómeno aislado, enfermo y particular. Desde la voz -y jerga- de uno de los compinches del femicida -a veces parecida a la mirada indiferente y luego conmocionada de la sociedad-, la autora va describiendo y relacionando un universo social patriarcal de odio de clase y de género, que cultiva y promueve la violencia machista, en este caso, la ejercida por una casta de hombres con privilegios. Es una novela corta, de ritmo a todo galope, escrita con gran inteligencia, poblada de citas y referencias tan diversas que van desde Shakespeare, Asunción Silva, Superman y el Hobbit hasta Taxi driver, Games of Thrones y Angry birds. Una novela que no destaca por belleza sino por inteligencia y utilidad.

Todo esto te daré

Por el último trimestre de 2018 me dediqué a leer obras de autoras ganadoras del Premio Planeta, como Todo esto te daré, Premio Planeta 2016, de la autora española Dolores Redondo. La he disfrutado mucho. Una novela policíaca clásica, de escritura prolija y narrativa interesante. Bien estructurada, equilibrada y consistente en ritmo, velocidad y voz narrativa de tono desapegado e intelectual. De escritura apretada, muy de mi agrado, aunque tal vez con muchas adjetivaciones para mi gusto. Una bella historia, cuya pareja central es un matrimonio del mismo sexo -uno de los cuales, el muerto- poseía en secreto un título nobiliario, consideró las implicaciones sociales y culturales sin exageraciones. El final y algunos señales previas, sin embargo, me resultaron un poco cliché, un poco obviedad y una escena común en las películas. Pero en balance general fue una lectura de 600 páginas amena, inteligente e interesante que me aportó y se quedará conmigo por un rato, además de haberme provocado un  gran deseo de conocer Galicia.


15 de Octubre de 2018 – Día de las Escritoras

Ser escritor es difícil. Ser escritora es cien más difícil todavía. Toca «matar al ángel de la casa», como dijera Virginia Woolf. «Una mujer debe tener dinero y una habitación propia si va a escribir ficción» no se refiere únicamente a la privacidad, a una habitación con ventana y un ingreso decente. Se refiere sobre todo al derecho a pensar, a educarnos, a la autonomía intelectual, sexual y económica. Al derecho al espacio privado y público. A ser escuchadas, al reconocimiento, al poder. A poner fin a la división sexual y social del trabajo, a la esclavitud de las mujeres como siervas de la familia y de la sociedad. A combatir una visión hegemónica del mundo que la palabra patriarcal ha construido incompleta, alienante e injusta. Una riqueza perdida, un relato de la realidad amordazado y desconocido. Ser escritora no debería ser un lujo que pocas puedan darse y solo al final de su vida de cuidadoras. Para la pensadora y la activista como para la costurera y la cocinera, escribir no es un pasatiempo sino emancipación. Las Mujeres tenemos que escribir ¡A las que empuñan la pluma y golpean la tecla, a las que martillan, detonan o disparan a punta de pensamiento y a las que nos alimentaron por siglos con la narración oral, Feliz Día de las Escritoras!


Aquello que ya sucedió: Los recuerdos del porvenir

Por Angela Rosas (Sept. 2018)

Hace 55 años Los recuerdos del porvenir llegó a los escaparates de las librerías con la bendición de Octavio Paz y gracias a la feliz suerte de un mueble que no fue desechado nunca. La que hoy es considerada una de las obras más importantes de Latinoamérica estuvo guardada por una década en un baúl que Elena Garro dejó olvidado en Nueva York. La obra, precursora del realismo mágico y ganadora del premio Xavier Villaurrutia, fue parcialmente quemada por su autora, quien estaba ya harta de la simple idea de escribir, y tuvo que ser rescatada de la chimenea por el propio Paz. Así, de entre las cenizas se levanta la historia de Ixtepec, un pueblo alejado del tiempo y sin un punto fijo en el espacio que se narra a sí mismo y a quienes lo habitaron para quien quiera escucharlo. Sus calles, piedras y ruinas nos cuentan cómo su porvenir está ya decidido por la memoria de un pasado vuelto polvo (…)  Leer más… 


La mujer como objeto literario

Por Cristina Dupláa. Profesora de Historia Contemporánea, Universidad de Barcelona

(…) En lo que respecta a la investigación del propio texto -entendido como discurso ideológico- me gustaría destacar en estas primeras líneas que voy a realizarla partiendo de una aproximación metodológica de análisis socio-histórico. (…) A partir de esta aceptación metodológica de análisis textual, fácilmente podremos entender que toda la representación de la praxis humana en literatura implica una hegemonía ideológica. Y, por tanto, que la propia literatura (…) es la representación y figuración simbólica de un proceso de transformación cultural. Y, en todo ese proceso, la mujer ha estado presente como objeto utilizable y manipulable en función de las necesidades y deseos de estamentos y clases sociales que hegemonizan un discurso esencialmente sexista. Como vamos a ver dentro de breves Iíneas, la mujer no actúa como ser independiente, sino que está a expensas de otro ser que es quien la objetiviza en términos literarios. Leer más… 


Indian Woman

by Jeannette Armstrong

I am a squaw
a heathen
a savage
basically a mammal

I am a female
only in the ability
to breed
and bear papooses
to be carried
quaintly
on a board
or lost
to welfare

I have no feelings

Reading more: http://www.lilianasecas.com/blog-2/poem-indian-woman/

Demasiada Felicidad

Últimamente, me di a la tarea de conocer la obra de dos grandes escritoras canadienses: Alice Munro, Premio Nobel de Literatura y Premio Booker Internacional; y Margaret Atwood, también Premio Booker y autora de célebres novelas como Alias Grace y El cuento de la criada. Así fue como dí con Demasiada Felicidad, un libro de relatos de Alice Munro del cual me fascinaron sobre todo tres historias:

Radicales libres: una mujer mayor que vive sola en una casa apartada le abre la puerta a un desconocido peligroso y le cuenta una historia genial y feroz.  Ficción: una maestra de violín quien ve cómo la ayudante de carpintería de su marido, se queda con su casa, años después lee un libro que sospecha fue escrito por la hija de aquella mujer. Algunas mujeres: una adolescente cuyo primer trabajo de verano es acompañar a un enfermo de familia acomodada aprende sobre las relaciones de poder en la vida doméstica.

Este libro publicado en el año 2009 y merecedor de las mejores críticas, reúne diez historias densas escritas con bisturí, profundidad y una fuerza psicológica que quita el sueño. Por esto y más, la maestra del relato corto, Alice Munro sigue siendo una de mis favoritas.


Leer a las mujeres

¿Entre tus 30 libros favoritos de ficción figuran libros de autoras mujeres? Si no es así, tal vez haya una visión fragmentada del mundo  que debe ser reparada. Bueno, yo estoy en ese intento. Por eso les comparto este par de estantes con grandes libros de ficción escritos por mujeres de todo el mundo. Pronto un tercer estante.