Consenso

Hoy escribí un nuevo epitafio por encargo y gané buen dinero con ello. Sus deudos me habían mencionado algunos rasgos y experiencias para qcuyue yo me formara cierta idea del sujeto. Aunque había diferencias entre lo que me decían los unos y los otros, al final, cuando llegué al cementerio con el epitafio listo y grabado en una placa, sus familiares y amigos estuvieron felices y en total consenso:

«Luz eterna a aquel virtuoso cuyo único vicio y pecado en vida fue haber tomado a todos los demás por una mierda»