Verdad material

Acostada boca arriba en el piso de mi pequeña habitación voy meditando profundamente sobre el origen de la mente y la formación del pensamiento; me adentro en la búsqueda de la esencia de la idea y de la noumena, y es en esa profunda soledad filosófica cuando la voz reflexiva de mi ser es capaz de revelarme su única verdad: Tengo que pintar ese techo.